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JUANA DE ARCO: NUESTRA PATRONA |
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LA DONCELLA DE ORLEÁNS Juana de Arco, quien liberó a una parte de su país del dominio de los ingleses durante la guerra de los cien años nació en Domrémy, Francia, en 1412. Juana, hija de modestos campesinos, se convirtió a muy corta edad en heroína nacional y mártir de la religión. En este tiempo, su patria se encontraba en una muy difícil situación: había sido invadida por los ingleses quienes, apoyados por Isabel de Bavaria y el duque de Burgundia, pretendían hacer válido lo estipulado en 1420 en el Tratado de Troyes para lograr que el rey inglés heredara la corona de Francia. En 1425, Juana comenzó a escuchar voces y a tener visiones que se le aparecían el Arcángel San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita y le decían: "Tú debes salvar a la nación y al rey". A pesar de
haber predicho correctamente una derrota sufrida por los franceses las
visiones de Juana suscitaban una gran incredulidad, en 1429 fue llevada
a la corte de Chinon, donde logró ganarse la confianza del rey
tras de sortear varias pruebas para comprobar la veracidad de lo que decía.
Ya no faltaba sino una ciudad importante por caer en manos de los ingleses.
Era Orleans. Y estaba sitiada por un fuerte ejército inglés.
Juana le pide al monarca que le conceda a ella el mando sobre las tropas.
Y el rey la nombra capitana. |
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Pero vinieron luego las envidias y entonces empezó una época de sufrimiento y de traiciones contra ella. A partir de esto obtuvo una serie de derrotas tras las cuales cayó prisionera de los borgoñes, aliados de los ingleses, a cambio de una fuerte suma de dinero que les fue entregado a estos. Abandonada por la corte francesa, fue juzgada en Ruán por un tribunal presidido por el obispo de Beauvais y, acusada de herejía y brujería, condenada a la hoguera. Juana de Arco, la Doncella de Orléans, fue quemada el 31 de mayo de 1431 en la plaza de Ruan. Desgraciadamente fue hasta después de su muerte que su figura se volvió heroica cuando sirvió para infundir valor al ejército francés que treinta años más tarde ganaría la guerra. En 1456, el Papa Calixto III y una comisión de juristas, declararon que la sentencia de Juana fue una injusticia y se la declaró inocente. Fue beatificada en 1909 y canonizada en 1920. PORQUÉ FUE ESCOGIDA COMO NUESTRA PATRONA?
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